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CORPORACIÓN EURO AMERICANA DE SEGURIDAD
CEAS MÉXICO

 

SEGURIDAD PERIMETRAL, TAN ANTIGUA COMO EL TIEMPO Y TAN ACTUAL COMO LA INNOVACIÓN TECNOLÓGICA

A partir del concepto de la seguridad perimetral como un recurso con el que se pretende proteger físicamente a una propiedad, delimitándola y restringiendo el acceso a la misma, desde la perspectiva histórica se le puede considerar como una de las formas más antiguas de aplicación de la seguridad, ya que nace de alguna manera simultánea con el sentido de propiedad en el ser humano, desde ese primer momento en que éste coloca la primera barrera para delimitar y proteger SU territorio.

En este sentido se tiene que la seguridad perimetral conforma lo que se puede considerar como la primera línea de defensa de un espacio o propiedad, cuyo propósito es detectar cualquier amenaza desde el exterior y afrontar el primer contacto con éstas, aminorándolas y/o demorándolas el tiempo suficiente para activar mecanismos de respuesta efectiva que protejan a la propiedad y lo que se encuentra dentro de ella contra tales amenazas.

El recurso más típico con el que se ha materializado la seguridad perimetral son las barreras que establecen los límites de una propiedad, a manera de una norma virtual que impone un “no se permite el paso por aquí”, con una gran diversidad de formas que van desde las simples cercas de púas, pasando por las murallas de los castillos medievales y toda clase de fortalezas, hasta las grandes obras de ingeniería como la muralla de Adriano en Gran Bretaña o la magnífica Gran Muralla China.

El propósito de estas barreras, que pueden ser de origen natural tales como ríos, montañas, bosques, etc., artificiales o alguna forma combinada de ambas en que haya intervenido la mano del ser humano, es determinar los límites de la propiedad, facilitar la aplicación de restricciones a las entradas y salidas, retrasar o dificultar cualquier entrada o salida no autorizada, regular todo tipo de tráfico desde y hacia la propiedad, y en general permitir que sus mecanismos de seguridad actúen con efectividad.

En el ámbito contemporáneo, la seguridad perimetral se ha fortalecido con la adición de desarrollos tecnológicos que se han combinado con las barreras para mejorar su propósito funcional de restricción, entre los que se cuentan el uso de nuevos materiales para su construcción con mayor resistencia física, la incorporación de electricidad a las cercas, los sistemas de alarmas con una gran diversidad de dispositivos actuando como sensores, y los sistemas de video vigilancia (CCTV).

Para la conformación de una solución de seguridad perimetral se debe considerar tanto las necesidades de protección propias de la instalación y su contenido, como las condiciones ambientales en que se ubican, a fin de elegir los recursos capaces de resistir los efectos hostiles de la intemperie tales como temperaturas extremas, lluvia, animales, basura, etc.  Pero también debe incorporar mecanismos de control de acceso como un complemento funcional necesario, ya que por algún lado se debe poder entrar y salir.

Asimismo en la conformación de una solución de seguridad perimetral se debe buscar la proyección de los siguientes efectos:

·         Disuasión, a fin de “desanimar” a la amenaza que pretende agredir a la propiedad.

·         Detección, para “notificar” acerca de la presencia o proximidad de una amenaza hacia la propiedad.

·         Demora, para “retardar” la acción de la amenaza sobre la propiedad.

De tal manera que sea posible realizar una Evaluación pertinente de la amenaza y, en su caso, la instrumentación de una Respuesta adecuada para enfrentarla de manera efectiva.

Para este propósito se cuenta con el apoyo de una gran diversidad de artilugios tecnológicos, desde medios físicos como la concertina y las cercas electrificadas, hasta medios electrónicos como sensores laser, infrarrojos, de movimiento, etc., que pueden estar encubiertos y ser resistentes a las condiciones de intemperie.  Adicionalmente se dispone de dispositivos de video vigilancia, con capacidad de detección de movimiento (VMD, Video Motion Detection) para apoyar en conjunto la detección de amenazas.

La integración de la seguridad perimetral con esta orientación y condiciones se proyecta de acuerdo al nivel de restricción requerido, desde un nivel bajo que puede cubrirse con componentes simples como una cerca de malla o  remates de concertina en los muros, hasta niveles más altos que requieren algo más sofisticado como sensores electrónicos, sirenas, iluminación, CCTV, e incluso recursos de intervención formados por personal de seguridad, sin olvidar los elementos de respaldo de energía.

Este enfoque tecnológico para la seguridad perimetral constituye un concepto emergente en el mercado de los servicios de seguridad, bajo el cual se contempla la integración de elementos y sistemas, tanto mecánicos como electrónicos, para la protección física de un perímetro, configurados como medidas de disuasión contra intrusiones y/o prevenciones para la detección de tentativas de intrusión.  Todo ello con el propósito de responder a los nuevos retos que plantean las amenazas de los nuevos tiempos.

Sin embargo la realidad es que bajo cualquier configuración, la seguridad perimetral constituye una forma de respuesta pasiva que no puede ofrecer una resistencia indefinida, ya que su función es dar tiempo para que actúen los mecanismos de respuesta activa.  A lo largo de la historia, una solución de “resistencia” nunca ha prevalecido, ya que con tiempo suficiente todas acaban por ceder.  Ejemplo de ello, son las murallas de Troya, los muchos castillos medievales que cedieron al asedio, e incluso la Gran Muralla China.

La visión del bastión “inexpugnable” capaz de resistir todo tipo de embate por tiempo indefinido, es más una ilusión que una realidad, ya que a final de cuentas siempre hay una manera de batirlo, como lo testimonian los siguientes ejemplos históricos:

·         La mítica fortaleza de las “infranqueables” murallas de Troya, vencidas por el ingenio de los griegos.

·         La legendaria solidez de la Gran Muralla China, abatida desde dentro por la mezcla letal de descontento y corrupción.

·         Las defensas naturales de los aparentemente inaccesibles precipicios de Masada, vencidos por la tenacidad y la ingeniería de los romanos.

·         La árida extensión del desierto que defendía la retaguardia del Puerto de Akaba, en la Primera Guerra Mundial, superada por la audacia y sacrificio de las tropas de Lawrence de Arabia.

·         El poder de la Línea Maginot con su divisa de “No pasarán”, flanqueadas fácilmente por la Guerra Relámpago de las tropas alemanas durante la Segunda Guerra Mundial.

·         La fortaleza artificial de los muros del Fuerte Eben-Emael en Bélgica, y la fortaleza natural del Mar Egeo y artificial de la flota britànica alrededor de la isla de Creta, abatidas por los paracaidistas alemanes en la Segunda Guerra Mundial.

·         La jungla supuestamente “impenetrable” a lo largo de la península de Malasia, que debería proteger de un ataque por la retaguardia a la fortaleza de Singapur, también en la Segunda Guerra Mundial, y que fue fácilmente franqueada por tropas japonesas, numéricamente inferiores a las fuerzas británicas, pero que a fin de cuentas terminaron derrotándolas.

·         La fuerza de la tradición militar y la supuesta “superioridad” táctica de los franceses en Dien Bien Phu superada por la tenaz estrategia de “el lento desangrar de un elefante caído” del General Giap y sus tropas vietnamitas durante la Guerra de Indochina en 1954.

·         En un ámbito más cercano a la sociedad actual, en la ciudad de Fortaleza, estado de Ceará en Brasil, en agosto de 2005 la agencia del Banco Central fue robado por medio de un túnel de 80 metros de largo excavado desde una residencia próxima, que permitió perforar el piso de 1.10 metros de espesor construido con hierro y cubierto de hormigón.

·         En nuestro país, se tiene el reciente caso de octubre de 2006, del robo de las cajas de valores en una sucursal bancaria en Tecamachalco, supuestamente repleta de recursos de seguridad perimetral, cuyo muro fue pacientemente horadado desde una instalación vecina.

·         Y como un caso muy destacado, el de James Brennan Weart Jr., un piloto comercial y ladrón sin experiencia que en febrero de 1961 asaltó el People’s Nacional Bank of Washington en la ciudad de Seattle, después de una labor de cuatro meses, en los cuales “aprendió” desde las técnicas de construcción de túneles hasta las técnicas de uso de explosivos.

En suma, más allá de lo simple o complejo de la estructura de seguridad perimetral que se implemente, lo que verdaderamente importa es si la propiedad o lo que se encuentre dentro de ella es lo suficientemente valioso (no necesariamente en un sentido monetario) como para que “alguien” haga “lo que sea necesario” (whatever it takes) para penetrar a través de cualquier obstáculo con tal de conseguir lo que quiere, muchas veces con un arrojo y determinación verdaderamente suicida.

La evidencia de que ninguna seguridad perimetral será capaz de detener a un enemigo decidido, se muestra de manera incuestionable al recordar a los caídos intentando cruzar a través de la gran variedad de trampas mortales del Muro de Berlín por conseguir un sueño de libertad, y que el motivo que llevó a la destrucción de las murallas de Troya fue la reivindicación de un honor ultrajado a causa de la belleza de una mujer.

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