Privacidad VS Efectividad
Publicado en la edicion 98 Septiembre-Octube de 2016 de la revista Seguridad en America

Manejo de datos personales en emergencias

La clave del éxito en la atención de emergencias es la rapidez de respuesta, sobre todo cuando están en riesgo vidas, lo que depende de tres elementos de información: saber que ha ocurrido una emergencia, saber cómo es la emergencia ocurrida (tipo y magnitud), y saber dónde ha ocurrido la emergencia. El problema es que la fuente de esta información suele ser una persona que, entre otras dificultades, muy probablemente se encuentra en un estado de alteración emociona que compromete la claridad de la comunicación.

De los elementos de información requeridos para la atención de una emergencia el más complicado de obtener es la ubicación, ya que comprende un mayor número de parámetros que no siempre son conocidos, entendidos y/o expresados de manera adecuada por la fuente del alertamiento, y la cual puede corresponder a un teléfono móvil, que implica una posición variable, o bien a un teléfono fijo que implica una dirección igualmente fija. En la práctica para obtener este elemento de información en el curso de una interlocución entre un operador entrenado de un servicio de emergencias y una persona común puede tomar de 2 a 4 minutos, lo cual compromete de manera crítica la oportunidad de respuesta en casos graves con riesgo de vidas, como una hemorragia arterial, un paro cardio-respiratorio o una confrontación con armas de fuego.

La solución a este problema se ha establecido con una funcionalidad automatizada en los plataformas tecnológicas de apoyo a los servicios tipo 911 (Número Único para Emergencias,) conocido como Información Automática de Localización ALI (Automatic Location Information), y que comprende ya sea las coordenadas de ubicación geográfica, o de geoposicionamiento global GPS para los teléfonos móviles, así como la dirección de los usuarios de las líneas telefónicas fijas. La forma en que opera esta funcionalidad ALI consiste en que se transmiten las coordinadas junto con la llamada desde un teléfono móvil, o bien que se cuenta con anticipación con los datos de la dirección para un teléfono fijo, de tal manera que al recibirse la llamada en automático se despliegan los datos de la ubicación de manera clara y precisa, con lo cual se puede lograr tiempos de despacho de la asistencia hasta un mínimo de 90 segundos, por lo cual esta funcionalidad contribuye a fortalecer la efectividad de los servicios de emergencia, como lo ha convalidado el Lic. Alejandro Mena, Rivera merced a su continuo contacto con la realidad de la operación cotidiana como Coordinador Técnico del C4 (Centro de Comando, Control, Cómputo y Comunicaciones) del Gobierno del Estado de Tlaxcala.

Sin embargo, se proyecta un potencial cuestionamiento para la viabilidad de esta funcionalidad en virtud de que el contenido de la información ALI se inscribe en el ámbito de los datos personales que están sujetos a derechos de privacidad, según se establece en los artículos 16 y 73 constitucionales. En este contexto, el cuestionamiento para el caso de la posición de los teléfonos móviles se puede soslayar aplicando consideraciones similares a las que recientemente estableció la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para el uso institucional de la geolocalización en tiempo real sin necesidad de un ordenamiento judicial cuando se presuma un peligro a la vida o integridad de las personas, como valores supremos cuya protección y tutela corren a cargo del Estado Mexicano, sobre todo dado que esta información se proporcionará sólo ante la ocurrencia de un evento.

Pero para el caso de las direcciones de las líneas telefónicas fijas es diferente, ya que esta información debería estar disponible con antelación aun cuando no haya ocurrido una emergencia, lo cual podría equivaler a que una autoridad tendría acceso a datos personales sin un ordenamiento judicial o alguna forma respaldo en una legislación, como es el caso al menos de la Ciudad de México, donde en el servicio de emergencia 066 operado desde el hoy C5 (Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano) , se cuenta con estos datos personales SIN contar con autorización de sus propietarios, lo que en principio se agradece en una emergencia, pero en otro contexto puede provocar no sólo un fuerte rechazo sino incluso controversia y confrontación por el actual clima de desconfianza social hacia las instituciones de seguridad pública. Y lo mismo ocurre en el servicio de emergencia 066 en el C4 de Guadalajara.

En el esquema de operación para el Número Único para Emergencias 911 en México se contempla la funcionalidad ALI como componente crucial de efectividad, lo que en las actuales circunstancias de desconfianza social proyecta un potencial de conflicto que puede llegar hasta un nivel de controversia constitucional si se pretende sustentarlo en una legislación sin la suficiente aceptación y respaldo social. Una referencia para tal propósito es la medida adoptada en el Servicio de Emergencia 08 de la Ciudad de México en 1992, el primer servicio tipo 911 en América Latina, que consistió en recabar la autorización escrita de cada titular de una línea telefónica para registrar sus datos personales. Medida que no sólo fue factible, efectiva y exitosa, sino que minimizó el potencial de conflicto, propició el apoyo y respaldo social al servicio, y aportó elementos de información auxiliares que contribuyeron a fortalecer su efectividad, como nos lo ha evocado el Lic. Carlos Cristiano Díaz, primer Director de este Servicio..

De acuerdo a las mejores prácticas a internacionales para servicios tipo 911, así como a la exitosa experiencia con el Servicio 08, se ha identificado que para propósitos de efectividad el perfil de datos requerido para la atención de emergencias contempla los siguientes parámetros, cuyo acceso a intereses ajenos expone no solo aspectos privados sino de vulnerabilidad personal:

Indispensable, que permiten ubicar el sitio de ocurrencia y por ende el envío de la asistencia idónea de manera oportuna:

  • Nombre del titular de la línea, fija o móvil.
  • Ubicación de la fuente de alertamiento (teléfono), ya seab las coordenadas geográficas en el caso de un teléfono móvil, o la dirección en el caso de un teléfono fijo.
  • Tipo y magnitud de la emergencia ocurrida.

Necesario, que permiten proporcionar el tipo de tratamiento idóneo de acuerdo a las fragilidades conocidas de las posibles víctimas así como de las posibles condiciones de riesgo en el sitio:

  • Discapacidades físicas de las personas.
  • Padecimientos de las personas (enfermedades).
  • Bienes de valor en el sitio.
  • Materiales de riesgo (Hazmat) en el sitio.

Deseable, que permiten afinar la asistencia, de acuerdo a las condiciones particulares de riesgo, en particular de las posibles víctimas:

  • Servicios médicos públicos a los que estén afiliados (IMSS, ISSSTE).
  • Servicios médicos particulares que tengan contratados.
  • Personas de contacto en caso de emergencias.

Asimismo, las áreas involucradas en el flujo de estos datos en el proceso de atención de emergencias, y por ende tienen acceso a su contenido, al menos los correspondientes a los involucrados en la emergencia, son las siguientes, que representan puntos de riesgo por dicho acceso:

  • El Centro de Procesamiento de las Llamadas de Emergencia, en donde se tiene acceso a la Base de Datos ALI y se integra la información respecto a la emergencia.
  • El o los Centros de Despacho de las corporaciones a quienes se les solicita su intervención.
  • La o las unidades de asistencia de las corporaciones que participan en la intervención.

El afán por la efectividad en la atención de emergencias, aún con el justificante del muy loable fin de preservar vidas, no debe ser motivo para descuidar el respeto y garantía a la privacidad, porque nunca será conveniente disponer condiciones cuestionables, por más bien intencionado que sea el propósito bajo un enfoque de el fin justifica los medios, ya que también se cree que el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones Lo que es más enfático en el ámbito institucional en el cual disposiciones cuestionables pueden ser percibidas como arbitrarias y autoritarias, de tal suerte que en vez de ser aceptables para la sociedad susciten su rechazo, en especial en un tema tan sensible y exacerbante para la opinión pública como es el de la seguridad en la actualidad.

De aquí el imperativo de que en el servicio 911 cuente con las previsiones necesarias y suficientes para respetar y garantizar la privacidad sin menoscabo de la efectividad, que deben contemplar alguna forma de modo simplex reforzado con efecto diodo para el flujo de datos en las áreas con mayor riesgo de intrusiones, a fin de cumplir con lo establecido en la fracción VI del artículo 68 de la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública, ya que no deben ser factores en conflicto sino armonizados, como se ha demostrado que es posible hacerlo exitosamente y en condiciones aceptables de costo/beneficio, valoradas más en términos de preservación de vidas y propiedades, que solo de beneficios estrictamente monetarios.

Corporación Euro Americana de Seguridad México, 2013 © Todos los Derechos Reservados