La Paz y la Seguridad como condicion para un Estado de Derecho y de Justicia

En su concepción más elemental, se puede definir a la paz como ausencia de guerra. Hace dos siglos Inmanuel Kant en su libro La paz perpetua, define a la Paz como ausencia de guerra y de preparación de guerra ofensiva entre estados; en el interior de cada estado había un orden regido por leyes y por tanto paz. La paz estaba en la ley en correspondencia con la ley moral.

A este concepto de paz como ausencia de guerra se denomina paz negativa. La paz concíbase como se conciba, es una característica de algún sistema intrapersonal, interpersonal, intrasocial, intersocial, intraglobalů.es un concepto aplicado a un sistema; de ahí que necesariamente se vea impregnado de las tradiciones que rigen a esa civilización, la formación de conceptos, y la creación de sistemas (Galtun, 1985, p 75).

Actualmente el concepto de paz se ha extendido del plano de la relaciones entre estados, a cualquier otro plano de relaciones entre grupos o personas, e incluso a relaciones con la naturaleza o con las generaciones futuras y PAZ ha pasado a significar no solo la ausencia de guerra, sino la ausencia de violencia

La no violencia comprende justicia o liberación de la opresión. La paz verdadera implica el rechazo a la injusticia y la opresión, Johan Galtun, respalda el concepto de violencia estructural cuando varios colectivos están dentro de una misma estructura; los desniveles, el sometimiento, la opresión y la explotación, son casos de violencia estructural o injusticia social.

Al ser introducidos valores positivos (justicia, igualdad), junto a los valores negativos (no guerra), estamos ante un continuo y no ante una disyuntiva, por lo que se colige que si guerra o paz es una disyuntiva clara, y justicia y opresión pueden ser más o menos aplicadas, entonces la paz total se vuelve un ideal, una idea reguladora que no se realiza plenamente.

Estos conceptos fueron sometidos a la crisis general del siglo XX. La interacción con distintas corrientes del pensamiento (ciencias sociales, filosofía pragmática, socialismo, evangelio social) y sucesos críticos de principios de siglo, originan los cimientos del nuevo concepto de PAZ: relación entre individuos, grupos, naciones o incluso unidades mayores basados en la cooperación

La seguridad como parte integral de la estructura del estado, garantiza el desarrollo de las actividades productivas y sociales en un ambiente armónico de paz y de tranquilidad; sin embargo la seguridad por si sola resulta insuficiente si la sociedad no mantiene un adecuado sistema de valores para su convivencia interna y una adecuada actitud que garantice su supervivencia en el contexto internacional. La vida del estado se garantiza en las buenas armas y en las buenas leyes, mientras se apliquen con justicia y libertad. La educación entonces, será la herramienta clave para garantizar el mantenimiento de un sistema de valores que sustente lo antes mencionado, pues su función no es sólo transmitir conocimientos, sino integrarlos en una cultura con distintas dimensiones: lengua, tradiciones, creencias, actitudes, formas de vida.

Educar es formar el carácter para que se cumpla un proceso de socialización imprescindible, y para promover un mundo más civilizado, crítico con los defectos del presente y comprometido con el proceso moral de las estructuras y actitudes sociales. A esta formación del carácter, los griegos le llamaban "ética". Si los valores éticos son los valores "sencillamente humanos", se trata entonces, de recuperar el valor de la humanidad.

El significado de la proclamación del derecho a la vida significa no verse privado de ella por voluntad arbitraria de otros o de los poderes establecidos; el empleo de medios violentos, la agresión y la violencia llegan a cuestionar la validez ética de lo que parecía justo. Este derecho a la vida va seguido de la proclamación del derecho a la libertad y a la seguridad, puesto que son tres derechos complementarios. Derecho a la seguridad que le permita moverse y actuar con libertad sin que su vida peligre por ello. Esa libertad es la que dota a la vida humana, de una dignidad especial.

Edgar Morin (2011) dice: La libertad se puede instituir. La igualdad se puede imponer. La fraternidad, en cambio, no se establece con una ley, ni se impone desde el Estado. Viene de una experiencia personal de solidaridad y de responsabilidad. Por sí sola, la libertad liquida la igualdad y la igualdad impuesta como único principio destruye la libertad. Solamente la fraternidad permite mantener la libertad, pero sin abandonar la lucha por suprimir las desigualdades.

En el siglo pasado dos sistemas trataron de encarnar la libertad y la igualdad. El liberalismo económico que intentó asegurar el bienestar a todos y el socialismo que intentó promover la igualdad, atribuyendo al Estado la justa repartición de las riquezas. A comienzos de este siglo las crisis financieras, las enfermedades y la pobreza han hecho comprender que falta una base ética que asegure un sentido a los esfuerzos de quien tiene la tarea de organizar la vida social y económica. Y quizás la fraternidad podría ser este punto de referencia ético.

La fraternidad a menudo se confunde con la solidaridad, cuyo objetivo es corregir las desigualdades y las injusticias pero sin ponerlas en tela de juicio. La fraternidad en cambio, indica una sociedad auténticamente igualitaria, una igualdad no sólo de derecho sino principalmente de hecho, en nombre de la inmanente dignidad de todo ser humano. En una sociedad fraterna los privilegios individuales no existen, cada uno se hace cargo del otro, de todas las demás personas. Implica un contacto inmediato con las personas, reconoce en cada persona a uno que es distinto de mí pero a la vez igual a mí. Distinto porque cada persona es única. Igual porque cada uno lleva dentro la llamada a ser hermano en humanidad. La fraternidad enriquece la libertad y la igualdad porque, al contrario de la libertad liberal, la libertad fraterna se siente responsable de la libertad del otro. Yo no soy verdaderamente libre si el otro no lo es.

Mientras la dinámica social evoluciona en su permanente proceso de adaptación, la seguridad será la actividad necesaria para generar aquella sensación que garantice la paz, el desarrollo, el estado de derecho y la justicia social

Referencias

  • Acosta, A (2004) .Resolución de conflictos y regulación de sentimientos. Granada. España.
  • Galtung, J. (2003) . Paz y conflicto, desarrollo y civilización. Bilbao: Gernika Gogoratuz.
  • Juan Pablo II (1987) Desarrollo y Solidaridad: dos claves para la paz. XX Jornada mundial por la Paz. Libreria Editrice Vatican
  • Kant I. (1795) La paz perpetua. Berlin
  • Morin, E. (2011) La Vía para el futuro de la Humanidad, París.

Dr. Arturo Dávila Mera
Director Académico de CEAS Internacional

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