DIDA, un proceso de VIDA en Seguridad
Publicado en la Edicion 105 Noviembre-Diciembe de 2017 de la revista Seguridad en America

Toda acción humana se deriva de alguna forma de ejercicio de razonamiento de cuya pertinencia se determinan las perspectivas de logro, por lo que en la medida que se afine tal pertinencia se mejorarán dichas perspectivas. Para ello la clave es entender como funciona dicho ejercicio, y en particular los factores que lo pueden favorecer y facilitar, o dificultar y obstaculizar.

Es posible modelar el proceso del razonamiento humano con la integración de las siguientes actividades, que se pueden describir con el acrónimo DIDA:

  • Detectar las condiciones en un entorno físico. Se sustenta en el funcionamiento de los sentidos y su efectividad está determinada por la agudeza de los mismos. Los factores favorables serán un buen estado físico y de salud, mientras que los desfavorables serán cualesquiera que lo degrade, como el consumo de alcohol o drogas, deficiencias físicas y/o de los sentidos, enfermedades o fatiga.
  • Identificar las posibles situaciones que se pueden derivar de las condiciones detectadas, así como de los cursos de acción a seguir. Se sustenta en el conocimiento que permite reconocer las condiciones detectadas y sus posibles consecuencias. Los factores favorables serán la amplitud del acervo de conocimientos y la capacidad para entenderlos y aplicarlos, mientras que los desfavorables serán cualquier limitación en uno o ambos, así como otros que comprometan la capacidad física para ejercerlos, similares a los que afectan la Detección.
  • Decidir, a partir de una valoración de los posibles escenarios derivados de la situación detectada, y seleccionar un curso de acción a seguir. Se sustenta en un marco de referencia de conveniencias y los criterios para su valoración. Los factores favorables serán la amplitud y claridad de los referentes y criterios para la toma de decisiones, así como el perfil de facultades para ello, mientras que los desfavorables serán cualquier deficiencia o confusión en los referentes, limitaciones en el perfil de facultades, así como otros que comprometan la capacidad física para ejercerlos, similares a los que afectan la Detección.
  • Actuar, procediendo a la ejecución del curso de acción que se haya decidido seguir. Se sustenta en la capacidad física para actuar y el perfil de Suficiencia, Idoneidad y Oportunidad (SIO) en la disponibilidad de los recursos de apoyo. Los factores favorables serán dicha aptitud física y el perfil SIO en los recursos de apoyo, mientras que los desfavorables serán el perfil CDI (Carencias, Deficiencias, Insuficiencias) en dichos recursos, así como otros que comprometan la capacidad física para ejercerlos, similares a los que afectan la Detección.

Asimismo se tiene que el desarrollo de este proceso se puede realizar en dos formas, de manera reflexiva, cuando no hay necesidad de urgencia, y de manera reactiva cuando la rapidez es una cuestión crítica.

En su aplicación al ámbito de la seguridad la forma más común es la reactiva, cuando hay vidas humanas en riesgo, y el sentido preponderante para Detectar es la vista, de tal suerte que la descripción del proceso de razonamiento se convierte en VIDA. En este contexto, los factores adversos son las deficiencias de la vista, tales como miopía, astigmatismo, hipermetropía o daltonismo, lo mismo que otros de naturaleza mental, como el fenómeno del escotoma (la mente ve lo que quiere ver) o las tendencias de atención (de conjunto o detalles). Factores que no siempre se pueden soslayar, y por ello en algunos casos deben ser motivo para descalificar a personas para desarrollar ciertas actividades, sin que ello se considere como una práctica de discriminación laboral.

Entre los campos de uso directo más relevantes del formato VIDA para propósitos de seguridad destacan, de manera enunciativa mas no limitativa, la Vigilancia Presencial, la Vigilancia Virtual, y de manera indirecta pero vinculada a estos mismos propósitos, la Prevención de Riesgos para Transportes en carretera, para los cuales en cada uno de ellos se contemplan factores adicionales a los antes descritos.

Vigilancia presencial

En este campo se aplica lo que se puede considerar como la visualización directa de la realidad por el recurso humano, por lo que la gran ventaja es la percepción global tridimensional del entorno de vigilancia, mientras que los factores que afectan de manera adversa el proceso pueden ser, adicionalmente a los establecidos de manera general, las condiciones de iluminación en el entorno físico, los ángulos y obstáculos de visión, así como las facilidades o dificultades para soslayarlos. Este campo de aplicación es típico de los servicios de protección presencial, ya sea de instalaciones por medio de guardias intramuros, o bien de transportes por medio de custodios acompañantes.

Vigilancia virtual

En este campo se aplica lo que se puede considerar como la visualización de reproducciones imprecisas de la realidad por el recurso humano, ya que se opera en forma remota a través de medios de tecnología como los sistemas de monitoreo, en especial los de videovigilancia, que si bien ofrecen la gran ventaja de proporcionar un panorama simultáneo de multiplicidad de escenarios, por propia naturaleza detentan, en conjunto con sus capacidades, inevitables limitaciones de índole técnica, como son la resolución, sensibilidad, alcance y ángulos de apertura, que, ya sea de manera individual o en conjunto alteran y degradan la fidelidad en la definición gráfica de las imágenes proyectadas.

Prevención de riesgos para transportes en carreteras

En este campo también se aplica la visualización directa de la realidad, pero con un sentido de autoprotección por conveniencia ya que lo aplica el propio operador del vehículo. La particularidad en este caso es que la rapidez de acción es crítica porque se opera con un objeto en movimiento que continuará desplazándose mientras se activan los mecanismos de maniobra del vehículo, lo que se proyecta un riesgo inminente. Por ello es crucial que la condición física del conductor no esté comprometida por algún factor adverso, y que se apliquen prácticas preventivas como la operación con una Velocidad Aceptable de Seguridad (se considera aquella que, bajo las condiciones físicas y funcionales particulares del terreno, permita detener la marcha de un vehículo sin causar daños) para las condiciones físicas y funcionales en cada tramo del recorrido.

En el ámbito de la seguridad la rapidez es una cuestión crítica que conlleva a ejercicios de razonamiento bajo presión, lo que en ocasiones implica realizarlos con elementos de información incompletos, confusos e incluso aparentemente contradictorios. Situación muy probable e inevitable en especial por el efecto de los factores adversos en el proceso VIDA, que puede redundar en daños y/o pérdida de vidas. Por ello se proyecta la conveniencia de promover la implementación de previsiones orientadas a sustentar y propiciar la pertinencia en los procesos de razonamiento aplicados al ámbito de la seguridad, como medidas profilácticas con un sentido prospectivo para la prevención de riesgos.

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