Capacidades, limitaciones y riesgos de los sistemas de vigilancia electrónica Los sistemas de vigilancia electrónica representan la rama de mayor desarrollo y proliferación en el campo de los recursos tecnológicos de apoyo a las tareas de seguridad, al grado de que en muchos casos se les llega a considerar como la panacea en la solución de todos los problemas en este ámbito. Por ello en la actualidad es cada día más común encontrar sistemas de alarmas, de videovigilancia o CCTV y de geolocalización o GPS en toda clase de residencias, comercios, instalaciones, vehículos e incluso a nivel personal. Sin embargo esta popularización en ocasiones crea percepciones erróneas acerca de la realidad en cuanto a lo que pueden hacer, lo que no pueden hacer y más importante aún, los perjuicios que pudieran llegar a provocar por un empleo inadecuado.
La VIGILANCIA constituye la actividad fundamental para las tareas de seguridad, cuyo propósito es detectar la manifestación física de los indicadores o condiciones de riesgo, o bien la ocurrencia de las situaciones de riesgo en sí mismas. Como herramienta de apoyo para este propósito, los sistemas de vigilancia electrónica comprenden toda la diversa gama de mecanismos que ayudan en esta tarea a través de la detección de los fenómenos físicos con que se manifiestan dichos indicadores o condiciones de riesgo, y que contemplan a los sistemas de alarmas de todo tipo (incluyendo los de detección de incendios), los sistemas de videovigilancia o CCTV (Circuito Cerrado de Televisión) y de Geolocalización o GPS (Global Positioning System).
Por su condición de mecanismo o recurso tecnológico los sistemas de vigilancia electrónica detentan un perfil básico de capacidades, limitaciones y riesgos, que se puede describir en los siguientes términos:
Para estos efectos se tiene que la interacción hombre-máquina antes mencionada se materializa en la forma del monitoreo de los sistemas de vigilancia electrónica, y que puede operarse en dos modalidades:
Adicionalmente, en este contexto se asocia lo que se puede describir como la perspectiva de utilidad de los sistemas de vigilancia electrónica, y que corresponde a las posibilidades que abren para realizar con base en la información que proporcionan, y que básicamente se refiere a:
Para lo cual se tiene que solo con vigilancia activa es posible llegar a anticipar, evitar y en el peor de los casos perseguir, mientras que con vigilancia pasiva solo es posible perseguir. Lo cual necesariamente conlleva a la intervención del factor humano en la operación de los sistemas de vigilancia electrónica, con todas las implicaciones de beneficio y riesgo que ello implica, como es la capacidad de valoración y decisión con discernimiento aun ante situaciones imprevistas en el primer caso, y la posibilidad de fugas de información en el segundo. Por lo cual es conveniente considerar el establecimiento de prevenciones para el factor humano, como pueden ser las verificaciones de confiabilidad.
La relevancia de los sistemas de vigilancia electrónica es tal que ha sido el objetivo principal de la más reciente modificación a la Ley Federal de Seguridad Privada, reconociéndolos como una modalidad con características muy particulares, así como con todo un titulo dedicado al tema, si bien solo se menciona en esta versión a los sistemas de alarmas, aunque en la nueva versión del Reglamento correspondiente si se especifica a los sistemas de CCTV así como a los de geolocalización. Aunque esta modificación ha sido recibida con dudas y recelos en el sector de estos servicios, simplemente responde a una realidad que siempre ha existido, pero que por diversas causas había sido de alaguna manera soslayada por instituciones y empresas.
En suma, para elegir una solución de vigilancia electrónica se debe empezar por la identificación del perfil particular de necesidades en cada caso, y a partir de ello proyectar las posibilidades de cobertura bajo los esquemas funcionales de los diferentes tipos de sistema, considerando las posibles configuraciones de componentes, o incluso combinando sus esquemas de funcionalidad, y sobre todo seleccionando la modalidad de monitoreo más adecuada, de tal suerte que en conjunto ofrezcan las mayores perspectivas de éxito para los propósitos de protección. Recordando que lo que se considera como la mejor solución no necesariamente es gastar en lo más caro, sino invertir razonablemente y de la mejor manera adquiriendo lo más adecuado.
Y en este sentido se tiene que lo más adecuado siempre será aquello que contribuye de la mejor manera posible a preservar la continuidad de negocio evitando los problemas, no a restablecerla después de que ocurrieron.