Nuevos Policás, Viejos Problemas ¿cómo preservar la confiabilidad del recurso humano en el nuevo Modelo Policial? La ley es poderosa, pero más poderosa es la necesidad
Johann W. Goethe
El proceso de depuración del recurso humano que se ha establecido como eje toral en la construcción del nuevo modelo para las corporaciones de seguridad pública, pretende dotarlas de elementos con una nueva mentalidad de servicio así como una mayor efectividad funcional para el cumplimiento de sus responsabilidades institucionales. Sin embargo es inevitable que este nuevo modelo policial se enfrente al problema de preservar su efectividad ante las previsibles tentativas de las organizaciones delictivas para cooptar o eliminar a estos nuevos policías. El viejo problema que se presenta en toda innovación, ya que tenemos lo que queremos, ¿cómo lo conservamos?
PANORAMA
La efectividad funcional en el desempeño del factor humano en cualquier campo laboral se sustenta en la conjunción de dos factores fundamentales:
Para estos efectos, aunque el factor APTITUD constituye la base para tal efectividad, ya que es complicado estar dispuesto a hacer algo si no se tiene la convicción de poder hacerlo, en la práctica la influencia del factor ACTITUD suele prevalecer, en particular cuando el desempeño laboral exige esfuerzos que el individuo aprecia como sacrificios personales. Influencia que se puede tornar adversa para estos propósitos si el individuo considera que la conveniencia por la perspectiva de beneficios proyectados no compensa de manera adecuada dichos sacrificios.
En este sentido, para el campo laboral de la seguridad en general, y en particular de la seguridad pública, la prevalencia del factor ACTITUD es aun más enfática por la naturaleza de riesgo inherente para la existencia e integridad personal en este ámbito. Condición que se agrava ante la estrategia de las organizaciones delictivas conocida como plata o plomo para incentivar las prácticas de corrupción, complicidad y participación delictiva entre el personal de las corporaciones institucionales.
PERSPECTIVA
En términos generales la orientación del factor ACTITUD, que configura el atributo de confiabilidad, se determina por la medida en que se satisfacen las necesidades y las aspiraciones de las personas, para lo cual la conveniencia recomienda establecer perspectivas de mayor beneficio, o de menor perjuicio, si se actúa de acuerdo a las expectativas y no en contrario. Establecer esquemas de alicientes e incentivos para que ganen mucho si actúan bien, y pierdan más si actúan mal, conformados por satisfactores para cubrir las necesidades que atienden los requerimientos del presente y el futuro de corto plazo, y oportunidades para responder a las aspiraciones que atienden a las proyecciones para el futuro a mediano y largo plazo. Lo que en conjunto conforman las condiciones de lo que se visualiza como CALIDAD DE VIDA.
Para propósitos de conformación del perfil de beneficios, se proyectan como ámbitos de aplicación los niveles Personal (lo asociado a la condición como individuo), Familiar (lo asociado al entorno familiar), Profesional (lo relacionado a la ocupación laboral) y Social (lo vinculado a la posición en la comunidad).
Asimismo se proyectan las siguientes vertientes de atención, estructuradas de acuerdo a los conceptos de la Pirámide de Maslow:
En cuyo contexto lo que se proyecta como amenazas son los escenarios de necesidades no satisfechas cuando inducen cambios en el comportamiento de las personas en un sentido adverso a los intereses comunitarios, en particular las conductas antisociales que fomentan la delincuencia, las cuales pueden adoptar una forma pasiva como la corrupción que solapa, o activa como la complicidad que colabora y la comisión del delito en sí misma, que perpetra.
Asimismo, lo que se proyecta como agentes instigadores de las conductas antisociales son la desesperación por privaciones y penurias, que por lo regular afectan a los niveles de subsistencia y seguridad que son consubstanciales a la persona y se procesan en ciclos cortos, y la frustración por esfuerzos infructuosos y expectativas no cumplidas, que por lo regular inciden sobre los niveles de orden superior que surgen con el tiempo como resultado de la asimilación de las experiencias vividas, compartidas y/o conocidas, y que se procesan en ciclos más largos.
En este sentido se tiene que la manera probablemente más conveniente para alentar e incentivar una ACTITUD favorable a los intereses comunitarios por parte del personal de las corporaciones de seguridad pública consiste en la integración de tres vertientes de beneficios:
En cuyo contexto es utópico suponer que la capacidad institucional de retribución pueda igualar o superar la magnitud de los posibles ofrecimientos financieros de la delincuencia organizada en lo que sería un enfoque de confrontación de fuerzas, ya que las instancias institucionales están sujetas a limitaciones y regulaciones que no tiene la delincuencia y por ello se encuentra en desventaja.
Por ello se debe considerar la conformación de estrategias creativas e innovadoras, factibles y viables en el contexto del marco normativo y las posibilidades presupuestales de las diversas instancias institucionales, pero que no se limiten a un trato igualitario, sino que al mismo tiempo recompensen el esfuerzo y la iniciativa individual.
PROPUESTA
Se considera que el conjunto de retribuciones y beneficios laborales debe contemplar la integración de los siguientes componentes a fin de alentar e incentivar un sentido de confiabilidad para el factor ACTITUD en el recurso humano del nuevo modelo policial favorable a los intereses institucionales y las expectativas sociales:
En estos programas se pueden contemplar líneas tales como las siguientes, de manera ilustrativa mas no limitativa:
La conveniencia de estos programas es que para su implementación se requieren de recursos presupuestales ajenos al contexto de la seguridad pública, incluso del propio sector público ya que se puede recurrir al apoyo de la iniciativa privada.
Para efectos de uniformidad y homologación de expectativas respecto a la efectividad funcional y particularmente en lo que se refiere a la confiabilidad social en el contexto del nuevo modelo policial, se recomienda que el conjunto seleccionado de retribuciones y beneficios que se decida aplicar, de entre estas u otras propuestas, se establezca como una base obligatoria de norma para toda corporación de seguridad pública en el País, a todos los niveles.
CONCLUSION
El proceso de implementación del nuevo modelo policial ha enfatizado la aplicación de mecanismos de valoración de una muy amplia diversidad de atributos y parámetros, con el propósito de seleccionar personal mejor preparado y más motivado que prefiera hacer bien las cosas y no desviarse a favorecer intereses antisociales.
Sin embargo la realidad es que con el tiempo no es posible evitar las tentativas de la delincuencia para inducir a la corrupción a los elementos de este nuevo modelo policial, ya sea con su estrategia tradicional de plata o plomo o bien con algunas otras de corte inédito. Tentativas que podrán tener o no éxito dependiendo del sentido de conveniencia que se proyecte en la percepción de cada elemento en lo individual.
Por ello, lo único a lo que se puede aspirar es a reducir el atractivo o la proclividad hacia la corrupción, asegurándole al elemento una condición razonable de bienestar y protección personal y familiar en el presente, y ofreciéndole oportunidades atractivas y de acceso equitativo para su prosperidad hacia el futuro.