La gestión de Seguridad para un evento se enfoca como una problemática de manejo de multitudes, por lo cual la logística debe considerar el potencial de riesgos derivado no sólo de los aspectos de espacios y dinámica del evento en sí mismo, sino también lo que se refiere a los motivos de convocatoria y, sobre todo, las posibilidades de satisfacción de las expectativas de los asistentes
Un evento consiste en la permanencia temporal de una multitud en un mismo espacio, convocados por un interés común, que no necesariamente puede ser de entretenimiento, como los espectáculos, sino también por alguna forma de gestión, como los procesos de inscripciones escolares o de vacunación, e incluso de protesta por alguna causa de reivindicaciones sociales. Asimismo, el desarrollo de un evento contempla tres etapas: el ingreso, la permanencia y el desalojo, cada una con su propio perfil de dinámica, y por ende de potencial de riesgos, que se puede describir como de movilidad ordenada, inmovilidad relativa y movilidad posiblemente desordenada, respectivamente. Adicionalmente, un evento puede ser de tipo puntual, con cada una de estas etapas ocurriendo en un momento diferente, por lo general mutuamente excluyentes, como seria el caso de espectáculos y algunos procesos de gestión, o bien de tipo continuo, con las tres etapas ocurriendo simultáneamente en todo momento, como es el caso de los visitantes a museos o parques de diversiones. Finalmente, un evento puede ocurrir de manera organizada, improvisada o espontánea, y puede ser de única vez, recurrente o bien de alguna manera establecido o permanente.
Los factores que configuran el potencial de riesgos para un evento comprenden, de manera enunciativa más no limitativa:
Que de manera individual o concurrente pueden atemperar o exacerbar la actitud de los asistentes, y por ende aumentar o disminuir el potencial de riesgos.
Por ello se pueden proyectar como los objetivos de Seguridad para un evento:
Para estos propósitos se requiere de recursos humanos, como elementos de eficacia, indispensables, para las funciones de vigilancia y restricción, como tareas normales, y de intervención, cuando sea necesario, así como de recursos de tecnología, como elementos de eficiencia, necesarios y deseables, de apoyo a las funciones de vigilancia, por medio de sistemas de videovigilancia, fijos en recintos dedicados o reubicables (cámaras inalámbricas, drones) en espacios no dedicados, con analíticos de video y reconocimiento facial o de parones de conducta, e incluso de restricción, para el conteo de personas y la validación de los instrumentos de franqueo, como torniquetes o lectores digitales de códigos QR o de tarjetas de proximidad,
Otros aspectos que se deben considerar son las previsiones para el manejo de multitudes, acordes al perfil de conducta esperado (casual y amigable, expresiva, hostil y agresiva) y su posible evolución por el curso de desarrollo del evento, además de la instrumentación de las normativas vigentes aplicables en materia de Protección Civil, con una atención particular al manejo de Personas con Limitaciones de Movilidad, y en especial a las Personas con Discapacidad en caso de emergencias, con previsiones como las establecidas en la NOM-008-SEGOB-2015.
En consecuencia se puede establecer que la Perspectiva de Efectividad, y por ende de Éxito de la logística de seguridad para un evento estará determinada por el nivel de cobertura de todos los aspectos antes descritos en la Planeación, el perfil de Suficiencia e Idoneidad de las facilidades y recursos disponibles, y la Oportunidad de su suministro en la Preparación, y el nivel de cumplimiento de las previsiones y la pertinencia en la toma de decisiones durante la Operación, en particular ante condiciones o situaciones imprevistas. Para ello, lo más recomendable NO es buscar lo más costoso o sofisticado, sino lo que mejor se adapte a las necesidades de cada caso, con los recursos disponibles que por lo regular serán escasos. Asimismo, se debe tener presente que la realidad, como resultante de la conducta humana, rara vez ocurre según lo planeado, en particular en el ámbito de la Seguridad, en donde nunca se tendrá certeza absoluta, sólo se puede aspirar a reducir la incertidumbre, de tal suerte que siempre puede ocurrir lo imprevisible, lo inesperado, que obligará a Hacer lo mejor que se puede, con lo que se tiene (Adm. Ernest King U.S. Navy).