Centrales de Monitoreo
Un Activo de Seguridad y Productividad
La vigilancia constituye el cometido primario de la Seguridad, y se ocupa de la detección de amenazas en un entorno de interés, a través de medios de observación, para proteger y salvaguardar la existencia de personas y bienes, así como mantener su continuidad funcional. Pero cumplir con este cometido se dificulta si el entorno de interés detenta alguna forma de dispersión física, ya que los medios de observación están distribuidos en dicho entorno, por lo que se requiere alguna forma de integración. Una Central de Monitoreo asume esta función de integración.
Una Central de Monitoreo es el sitio donde concurren los flujos de datos de los medios de observación de una organización, que están dedicados a la vigilancia remota de un entorno para detectar amenazas que interrumpan o interfieran con su existencia y/o funcionamiento, lo que implica una dependencia crítica de medios de comunicación, ya que la Central de Monitoreo NO se encuentra en la misma ubicación física de los objetivos de protección.
El antecedente histórico de una Central de Monitoreo es el War Room usado en la Segunda Guerra Mundial, en especial durante la Batalla de Inglaterra, en que operó como un Centro de Acopio de Información y Despacho de Asistencia (CAIDA), que recibía la información de los sistemas de radar, su arma secreta, y los observadores en campo para ubicar a las aeronaves enemigas, y dirigir las fuerzas de combate propias para interceptarlas con la mayor ventaja en el mejor momento y lugar. El resultado de la Batalla demostró la utilidad de este recurso.
El propósito de una Central de Monitoreo es facilitar y agilizar la interacción e integración de un equipo de trabajo en un contexto de dispersión física de las actividades de negocio de una organización, el cual incluye a los clientes, los protegidos (objetivos de protección), los mandos de la organización y las corporaciones de apoyo, para lo cual su operación requiere entender a todos y hacerse entender por todos.
Para este propósito, una Central de Monitoreo funge como un virtual interlocutor y traductor entre los diferentes componentes del equipo, asegurado la comunicación entre ello a fin de que, en conjunto, se haga lo que se tiene que hacer, aún sin facultades o atributos formales de mando.
La operación de una Central de Monitoreo se ubica en el marco del Proceso de la Seguridad, que comprende la cadena de valor de Captación, Detección, Alertamiento, Intervención (CDAI), en donde:
En el ámbito de una organización, una Central de Monitoreo aloja, física y funcionalmente, las tareas de Detección y Alertamiento, y se desempeña como un Centro Integrado de Mando y Asistencia (CIMA), en tres vertientes:
La configuración de una Central de Monitore, puede adoptar alguna de las siguientes formas:
Una cuestión fundamental es que una Central de Monitoreo es una instalación de misión crítica (non stop facility), por lo cual debe contar con las medidas de protección física y funcional adecuadas para asegurar su continuidad operativa.
Para este propósito, el principal problema es que la ubicación de la instalación tarde o temprano será conocida, y por tanto susceptible de agresiones planificadas. Por ello, una buena opción es una configuración dispersada de los recursos de monitoreo, en ubicaciones físicas no conocidas entre ellos, lo cual reduce su vulnerabilidad, pero al mismo tiempo dificulta su control y la confidencialidad operativa.
La diversidad de las Centrales de Monitoreo está determinada por el tipo de Medios de Observación, pero independientemente de la forma específica, en ningún caso trabajan con la realidad, sino con proyecciones de una supuesta realidad a partir de los datos captados, ya que no hay certeza de que lo proyectado sea lo que realmente ocurrió en el entorno. Esto porque los datos pueden ser alterados durante su transferencia, a pesar de los mecanismos de protección, que pueden ser anulados (todo lo que la tecnología puede hacer, la misma u otra tecnología lo puede deshacer). En este orden de ideas, se tiene que:
Entre las principales causas de alteración de los datos en el sistema de vigilancia, se pueden destacar, de manera enunciativa más no limitativa:
Por la naturaleza tecnológica de los Medios de Observación, en una Central de Monitoreo se conforma un binomio hombremáquina, con el factor humano como el elemento consciente del sistema, responsable en última instancia del discernimiento y decisión. Esto en virtud de que la tecnología, por más sofisticada que sea, nunca podrá ir más allá de su diseño y su programación. Solo el factor humano es capaz de hacer frente a situaciones imprevistas, y por ello se ocupa de las responsabilidades de Detección y Alertamiento, de tal suerte que el potencial de éxito esta determinado por su nivel de competencia laboral, resultado de procesos de capacitación, pero sobre todo de un adiestramiento periódico en el que se incorporen las experiencias adquiridas durante la operación real.
El potencial de efectividad de una Central de Monitoreo es la resultante de la conjunción de la efectividad individual de los elementos en la cadena; pero el factor crucial es la correlación entre capacidad de Captación respecto a la capacidad de Detección, determinada por la capacidad del factor humano, lo que depende de la combinación de factores como la cantidad de medios de observación y proyección, el número de elementos, y el perfil de diversidad, complejidad y heterogeneidad de la dinámica bajo valoración.
Para estos efectos, se requiere que el factor humano detente un mínimo de capacitación y adiestramiento orientado a aprovechar los recursos disponibles, bajo la premisa del Almirante Ernest King, hacer lo mejor que se puede con lo que se tiene, y de acuerdo con el principio de que con buen personal, hasta el peor de los sistemas puede funcionar, pero con mal personal, hasta el mejor de los sistemas puede fracasar.
Una Central de Monitoreo puede ser un activo de seguridad muy efectivo con aportaciones a la competitividad de una organización, pero con una configuración y administración operativa ad hoc también puede fungir como un activo de productividad, de tal suerte que los esfuerzos y recursos que se le destinen pueden ser una verdadera inversión productiva. En este orden de ideas se tiene que, este sentido de activo de productividad se enfoca tanto a aspectos torales de cumplimiento, como aspectos marginales como el uso correcto de los recursos (para reducir los costos de desgaste prematuro de maquinaria, equipos y vehículos, por ejemplo) y el consumo racional de insumos, por lo que sólo se aplica a organizaciones de índole empresarial, con un enfoque de negocio y un propósito de beneficios financieros, por sus repercusiones en términos de optimización de costos, de tal suerte que se justifican y compensan los recursos no gastados, sino invertidos.
En consecuencia, el referente de decisión para propósitos de determinar la magnitud del acervo de los recursos destinados a configurar una Central de Monitoreo, así como de su alcance funcional, es el siguiente cuestionamiento: ¿cuánto vale lo que se quiere proteger? ¿cuánto cuesta protegerlo? Entendiendo por objetivo de protección no tanto los bienes por sí mismos, sino las consecuencias de tenerlos o no disponibles para sustentar la operación del negocio. Esto es, no el valor de la maquinaria que se puede perder, y cuyo valor se podría recuperar por medio de una póliza de seguro, sino el valor de los beneficios que se pueden obtener, si la maquinaria sigue funcionando. Esto de acuerdo con el principio de que los seguros cubren las pérdidas, cuando las hay, pero, con recursos como una Central de Monitoreo, la seguridad protege las ganancias, y las empresas crecen y prosperan obteniendo ganancias, no cubriendo las pérdidas.